El chañar


Si caminás por el monte pampeano, seguro que te encontrás con el chañar. No te podés confundir, sobre todo si mirás el tronco: parece como que estuvieran cambiando la piel, por fuera seca y por dentro un verde bien verde.

 

El ingeniero Covas decía que son uno de los arbustos más populosos en el monte pampeano: Se trata de un arbusto o arbolito de 3 a 5 metros de altura (una variedad del norte argentino llega a ser un árbol de gran porte), con tronco de color gris-verdoso, cuya corteza cuando envejece se desprende en lonjas delgadas dejando ver una nueva corteza de color verde con manchas claras.

Ficha Técnica

Nombre común: Chañar, chical o chirical (en mapuche).
Nombre científico:Geoffroea decorticans
Tronco: de color gris verdoso
Hojas: están en manojos, que en invierno caen.
Flores: de color amarillo, y nacen en primavera.
Frutos: de hasta 3 cm, ovalados.

De las raíces nacen los nuevos retoños. Por eso, con el tiempo, un solo chañar puede formar un pequeño bosquecito.

Crece en gran parte de nuestro país. Desde el norte de la Patagonia hasta el norte argentino. Incluso, lo han visto en los montes en Bolivia, en el norte de Chile, en el sur peruano, en el occidente de Paraguay y Uruguay.

Igual que el caldén y los demás habitantes del monte del espinal, el chañar sufre las consecuencias de la deforestación. Porque cuando el hacha o la motosierra limpia el campo, derriba desde los árboles más grandes hasta los arbustos más pequeños.

Texto: Lizzy Rossi
Fotos: Globo